{"id":694,"date":"2026-10-14T09:50:17","date_gmt":"2026-10-14T13:50:17","guid":{"rendered":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/?p=694"},"modified":"2026-10-14T10:19:19","modified_gmt":"2026-10-14T14:19:19","slug":"el-tren-de-las-1350-y-la-ciudad-que-cambio-de-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/?p=694","title":{"rendered":"El tren de las 13:50 y la ciudad que cambi\u00f3 de tiempo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00eda pasado el fin de semana largo en <strong>Yerbas Buenas,<\/strong> visitando a mis padres. El martes tocaba volver. Tom\u00e9 el tren de las 13:50 hacia Santiago con esa sensaci\u00f3n bastante mec\u00e1nica que tienen los regresos: dejar atr\u00e1s el campo, mirar por la ventana c\u00f3mo el paisaje se va urbanizando y empezar, sin demasiado entusiasmo, a ordenar mentalmente lo que viene despu\u00e9s. En mi caso, clases entre las siete y las diez de la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el tren avanzaba hacia la capital, sin embargo, Santiago estaba convirti\u00e9ndose en otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llegu\u00e9, la ciudad acababa de atravesar una de esas horas que alteran por completo su metabolismo. Hab\u00eda llovido con una violencia dif\u00edcil de reconciliar con octubre. Hab\u00eda granizado hasta blanquear calles y jardines. Hab\u00eda pasos bajo nivel inundados, estaciones de Metro con accesos cerrados, sem\u00e1foros apagados, avenidas transformadas por algunos minutos en cursos de agua y decenas de miles de hogares sin electricidad. En Estaci\u00f3n Central \u2014curiosamente, el lugar hacia donde me llevaba el tren\u2014 el viento hab\u00eda arrancado techumbres y hecho volar planchas met\u00e1licas. La Direcci\u00f3n Meteorol\u00f3gica de Chile terminar\u00eda clasificando preliminarmente aquello como un <strong>tornado EF0<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis clases de 19:00 a 22:00 fueron suspendidas. As\u00ed que hice lo que hicieron miles: intentar llegar a casa. El Metro estaba desbordado de gente y desorden, las calles conservaban las cicatrices de la tarde y, cuando finalmente llegu\u00e9, tampoco hab\u00eda luz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero mi regreso es probablemente lo menos interesante de esta historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo interesante ocurri\u00f3 sobre nuestras cabezas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una tormenta que necesit\u00f3 muy poco tiempo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La lluvia no lleg\u00f3 exactamente sin aviso. La<strong> Direcci\u00f3n Meteorol\u00f3gica <\/strong>hab\u00eda advertido condiciones de inestabilidad, tormentas el\u00e9ctricas, probabilidad de granizos y rachas fuertes de viento para la Regi\u00f3n Metropolitana. Incluso se hab\u00edan estimado entre 10 y 24 mil\u00edmetros de precipitaci\u00f3n para sectores del valle y la precordillera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo dif\u00edcil de anticipar con precisi\u00f3n no era tanto que fuese a llover, sino qu\u00e9 har\u00eda una determinada nube una vez que comenzara a desarrollarse sobre la cuenca de Santiago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El meteor\u00f3logo de la DMC <strong>Elio Brufort <\/strong>(a qui\u00e9n ven\u00eda escuchando en Radio Cooperativa) explicaba que la capital estaba bajo una situaci\u00f3n de inestabilidad posfrontal. Alrededor del mediod\u00eda la temperatura se acerc\u00f3 a los 20 \u00b0C y ese calentamiento proporcion\u00f3 energ\u00eda a una atm\u00f3sfera que ya estaba preparada para reaccionar. El aire ascendi\u00f3 r\u00e1pidamente, crecieron grandes nubes convectivas y aparecieron casi juntos los cuatro ingredientes de la tarde: chubascos muy intensos, actividad el\u00e9ctrica, granizo y fuertes movimientos verticales del aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una de las paradojas bonitas de la meteorolog\u00eda: <strong>hizo falta cierto calor para que termin\u00e1ramos rodeados de hielo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una tormenta convectiva, las corrientes ascendentes pueden levantar gotas de agua hacia zonas de la nube donde la temperatura est\u00e1 muy por debajo de cero. Se congelan, vuelven a subir, acumulan nuevas capas de hielo y finalmente caen cuando pesan demasiado para que la corriente las sostenga. Cuanto m\u00e1s vigorosa es la circulaci\u00f3n vertical, mejores son las condiciones para producir granizo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y vigor no falt\u00f3. En Quinta Normal la temperatura descendi\u00f3 unos nueve grados en apenas treinta minutos y la estaci\u00f3n registr\u00f3 cerca de diez mil\u00edmetros de lluvia en s\u00f3lo diecisiete minutos. En distintos puntos de la Regi\u00f3n Metropolitana cayeron entre 10 y 25 mil\u00edmetros en menos de tres horas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso ayuda a entender por qu\u00e9 hablar simplemente de \u201c20 mil\u00edmetros de lluvia\u201d puede resultar enga\u00f1oso. Veinte mil\u00edmetros distribuidos durante un d\u00eda son una cosa. Una porci\u00f3n importante de ellos cayendo casi de golpe sobre calles impermeabilizadas, colectores exigidos y pasos deprimidos es otra completamente distinta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ciudad no se inund\u00f3 necesariamente porque hubiese ca\u00eddo una cantidad de agua inimaginable. Se inund\u00f3 porque parte de ella cay\u00f3 a una velocidad extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Y entonces apareci\u00f3 un tornado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alrededor de las 16:30, en Estaci\u00f3n Central, ocurri\u00f3 lo verdaderamente excepcional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros an\u00e1lisis de la Direcci\u00f3n Meteorol\u00f3gica clasificaron el fen\u00f3meno como un posible tornado EF0, la categor\u00eda m\u00e1s baja de la escala Fujita Mejorada, con vientos estimados entre 105 y 137 kil\u00f3metros por hora. La clasificaci\u00f3n sigue siendo preliminar porque se realiza estudiando los da\u00f1os, videos, trayectoria y otras evidencias disponibles. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">EF0 suena casi tranquilizador hasta que uno recuerda que estamos hablando de viento suficiente para arrancar parte de un techo y convertir una plancha met\u00e1lica en un objeto volador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s curiosa todav\u00eda es la perspectiva hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mucho tiempo los tornados fueron considerados en Chile casi como un fen\u00f3meno extranjero, algo perteneciente a Oklahoma y a las pel\u00edculas norteamericanas. No es cierto. Investigadores chilenos han reconstruido numerosos episodios desde tiempos coloniales, especialmente entre la zona central y el sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Santiago, sin embargo, tiene muy pocos antecedentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El anterior tornado documentado en la capital ocurri\u00f3 el 14 de mayo de 1893, en el sector de Conchal\u00ed(Que antes era m\u00e1s grande que la que conocemos hoy). El episodio fue descrito ese mismo a\u00f1o por Alphonse Nogu\u00e8s en una publicaci\u00f3n de la Soci\u00e9t\u00e9 Scientifique du Chili. El torbellino habr\u00eda tenido apenas 25 a 35 metros de di\u00e1metro, derrib\u00f3 pilares de mamposter\u00eda, quebr\u00f3 \u00e1rboles y lanz\u00f3 una reja de madera a unos cien metros. Cuentan que una mujer tuvo que sujetarse de una reja para no ser arrastrada. Investigadores del CR2(Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia) recuperaron aquel relato m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que el peque\u00f1o tornado que se form\u00f3 mientras yo volv\u00eda tranquilamente en tren no era imposible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00f3lo llevaba m\u00e1s de un siglo sin aparecer de manera documentada en Santiago.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Octubre dej\u00f3 de comportarse como octubre<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otro n\u00famero que ayuda a comprender la rareza de estas semanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El r\u00e9cord de precipitaciones para un octubre en Santiago databa de 1930: 102,2 mil\u00edmetros. El 9 de este mes ya hab\u00edan ca\u00eddo 91,6. Despu\u00e9s de la tormenta del martes, los registros de Quinta Normal superaron los 100 mil\u00edmetros y Meteored report\u00f3 que octubre de 2026 hab\u00eda pasado a convertirse en el m\u00e1s lluvioso de la serie hist\u00f3rica de la capital. Y todav\u00eda estamos a mitad de mes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cinco d\u00edas antes, adem\u00e1s, otro episodio de precipitaci\u00f3n hab\u00eda provocado un aluvi\u00f3n en el sector de San Carlos de Apoquindo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Separados, cada uno de estos acontecimientos puede explicarse meteorol\u00f3gicamente. Juntos empiezan a formar una primavera extra\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed aparece inevitablemente El Ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Ni\u00f1o carga los dados<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decir que \u201cEl Ni\u00f1o produjo la tormenta del martes\u201d ser\u00eda demasiado simple.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ni\u00f1o no funciona como un interruptor que enciende tormentas sobre Santiago. Es mejor imaginarlo cargando los dados antes de lanzarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante El Ni\u00f1o, las aguas del Pac\u00edfico ecuatorial se encuentran anormalmente c\u00e1lidas. Esto modifica enormes patrones de circulaci\u00f3n atmosf\u00e9rica a miles de kil\u00f3metros de distancia. Para Chile central, entre sus efectos habituales est\u00e1n el debilitamiento del anticicl\u00f3n del Pac\u00edfico, configuraciones atmosf\u00e9ricas que facilitan la llegada de sistemas frontales y una mayor disponibilidad de humedad sobre el oc\u00e9ano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El CR2(Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia) ha mostrado que los a\u00f1os de El Ni\u00f1o tienden a ser m\u00e1s lluviosos en Santiago y que, aunque las tormentas extremas pueden ocurrir bajo cualquier fase del ciclo ENSO, su probabilidad aumenta durante episodios c\u00e1lidos. Hay, sin embargo, una enorme dispersi\u00f3n: El Ni\u00f1o favorece ciertas condiciones, pero nunca garantiza un temporal determinado. <a href=\"https:\/\/www.cr2.cl\/analisis-cr2-el-nino-godzilla-version-2026\/\">CR2<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El de 2026 no es adem\u00e1s un Ni\u00f1o discreto. Los modelos internacionales proyectan que continuar\u00e1 intensific\u00e1ndose hacia fines de a\u00f1o y probablemente persistir\u00e1 durante comienzos de 2027. La propia Direcci\u00f3n Meteorol\u00f3gica ha evitado el m\u00e1s cinematogr\u00e1fico nombre de \u201cNi\u00f1o Godzilla\u201d \u2014no existe semejante categor\u00eda cient\u00edfica\u2014 aunque reconoce que estamos ante un episodio potencialmente fuerte o muy fuerte. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto tampoco significa que debamos comprar un bote para enero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El clima estacional no funciona as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que podr\u00eda venir<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00faltima proyecci\u00f3n estacional de la Direcci\u00f3n Meteorol\u00f3gica para octubre, noviembre y diciembre mantiene a buena parte de Chile central, incluida la Regi\u00f3n Metropolitana, con una mayor probabilidad de recibir precipitaciones por sobre lo normal. Desde el interior de Coquimbo hasta Los R\u00edos, al mismo tiempo, las temperaturas m\u00e1ximas promedio tender\u00edan a situarse bajo sus valores normales. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una frase de esas proyecciones que conviene conservar: un pron\u00f3stico estacional describe el promedio de tres meses; no puede decirnos si el martes 17 de noviembre a las cuatro de la tarde habr\u00e1 una tormenta sobre \u00d1u\u00f1oa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho menos puede anunciar otro tornado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, ni siquiera un Ni\u00f1o extremadamente intenso convierte autom\u00e1ticamente el verano de Santiago en una estaci\u00f3n lluviosa. Nuestra climatolog\u00eda mediterr\u00e1nea contin\u00faa existiendo. Lo que s\u00ed parece acompa\u00f1arnos durante el final de la primavera y el comienzo del verano es una atm\u00f3sfera extraordinariamente activa, con abundante humedad disponible y episodios que merecer\u00e1n ser observados con bastante m\u00e1s atenci\u00f3n que en un a\u00f1o normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n est\u00e1 el cambio clim\u00e1tico, naturalmente. Una atm\u00f3sfera m\u00e1s c\u00e1lida puede contener m\u00e1s vapor de agua y proporcionar m\u00e1s energ\u00eda a determinados fen\u00f3menos extremos. Pero atribuir este tornado concreto o esta tormenta concreta al calentamiento global requerir\u00eda un estudio espec\u00edfico. El Ni\u00f1o, el calentamiento de largo plazo, la configuraci\u00f3n sin\u00f3ptica de ese d\u00eda y la geograf\u00eda particular de Santiago son piezas distintas de un mecanismo bastante m\u00e1s complejo que cualquier titular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez eso sea lo m\u00e1s inquietante de aquella tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No que Santiago haya entrado en una nueva \u00e9poca de tornados. No existe evidencia para afirmar semejante cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sino que lo excepcional parece haber encontrado m\u00e1s de una manera de presentarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ayer sal\u00ed de Yerbas Buenas despu\u00e9s de pasar unos d\u00edas con mis padres y me sub\u00ed a un tren a las 13:50. Durante buena parte del trayecto no ocurri\u00f3 absolutamente nada. El campo pas\u00f3 por la ventana con esa indiferencia habitual del paisaje. Yo pensaba en llegar a Santiago, hacer clases y terminar un martes cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, a unos cientos de kil\u00f3metros, una masa de aire comenzaba a ascender sobre la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Unas horas despu\u00e9s hab\u00eda calles inundadas, granizo amontonado junto a las veredas, estaciones de Metro colapsadas, m\u00e1s de cuarenta mil hogares que en alg\u00fan momento de la tarde estuvieron sin suministro el\u00e9ctrico y un tornado arrancando techumbres en Estaci\u00f3n Central.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis clases desaparecieron del horario y termin\u00e9 llegando a una casa a oscuras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No fue una gran peripecia, vista en perspectiva. Apenas el viaje de vuelta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La peripecia verdadera la tuvo la atm\u00f3sfera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De c\u00f3mo regres\u00e9 de tierras tranquilas a una ciudad que hab\u00eda perdido la compostura; de los cielos que arrojaron agua, hielo y viento sobre Santiago; de un tornado que llevaba m\u00e1s de un siglo sin dejarse ver y de lo que la ciencia tiene que decir sobre esta primavera extraordinaria.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":697,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[124,91],"tags":[],"class_list":["post-694","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-clima","category-fenomenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=694"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":700,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions\/700"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/laboraoriorbat.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}